Trump realizó el primer vuelo oficial en el Boeing 747-8 donado por Catar para desempeñarse como Air Force One temporal, una decisión que ha generado cuestionamientos por las implicaciones éticas y de seguridad del obsequio.

Antes de partir desde la Base Conjunta Andrews rumbo a Dakota del Norte, el presidente de Estados Unidos calificó a la aeronave como “tal vez el mejor avión comercial jamás construido” y afirmó sentirse orgulloso de incorporarla al transporte presidencial.

El mandatario señaló que el país debía contar con una aeronave de estas características y reconoció que el estreno del nuevo Air Force One era uno de los momentos que más esperaba durante la jornada.

El Pentágono aceptó el avión donado por Catar en 2025 para utilizarlo de manera temporal mientras Boeing concluye la fabricación y modernización de las nuevas aeronaves presidenciales encargadas durante el primer mandato de Donald Trump.

A petición del mandatario, el Boeing 747-8 fue pintado con los colores rojo, blanco y azul de la bandera estadounidense y recibió una remodelación valorada en aproximadamente 400 millones de dólares para incorporar sistemas avanzados de comunicación y seguridad.

Trump también adelantó que, una vez concluya su administración, conservará la aeronave para exhibirla en su futura biblioteca presidencial en Miami.

La donación ha sido cuestionada por opositores al presidente, quienes consideran que aceptar un regalo de esa magnitud podría generar conflictos éticos y riesgos para la seguridad nacional.