Entra en vigor el nuevo tratado comercial entre la Unión Europea y Estados Unidos, el cual busca fortalecer el intercambio económico entre ambas regiones y evitar una escalada en las tensiones arancelarias.
El acuerdo establece que los bienes industriales estadounidenses podrán exportarse al mercado europeo sin aranceles, mientras que Estados Unidos aplicará un impuesto del 15% a la mayoría de las importaciones procedentes de la Unión Europea.
La implementación del pacto se concretó después de superar dos bloqueos en el Parlamento Europeo, derivados de diferencias políticas relacionadas con la política comercial impulsada por el presidente Donald Trump.
Como parte de las negociaciones, la Unión Europea incorporó cláusulas que le permitirán suspender el acuerdo si Estados Unidos incumple los compromisos adquiridos o si las nuevas condiciones afectan de forma importante a la industria europea.
La Comisión Europea afirmó que continuará vigilando el cumplimiento del tratado y trabajará con Washington para garantizar la correcta aplicación de todas las disposiciones acordadas.
El pacto comercial estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2029, aunque las autoridades europeas podrán proponer una extensión si consideran que el acuerdo sigue siendo beneficioso para ambas economías.






