Unas 145 ballenas murieron tras quedar varadas en la isla Stewart, al sur de Nueva Zelanda, lo que conforma el cuarto varamiento descubierto con costas neozelandesas durante el fin de semana.

Un excursionista fue quien alertó el sábado ah las autoridades sobre la situación de las ballenas, que quedaron en dos grupos separados por dos kilómetros.

Al llegar los socorristas la mitad de los cetáceos ya había muerto y el resto fue sacrificado.

El domingo, 10 orcas pigmeas encallaron en la playa de la zona boreal de la Isla Norte, dos de ellas fallecieron y las demás fueron devueltas al mar.

Los mamíferos marinos se quedan varados con frecuencia en las costas de Nueva Zelanda y el Ministerio de Conservación del país atiende en promedio de 85 incidentes anuales.

Hasta ahora se desconoce por qué encallan las ballenas y delfines, aunque se atribuye a enfermedades, errores de navegación y a cambios repentinos en las mareas.

Redacción/El Nacional