Las obras de ampliación del muro fronterizo entre México y Estados Unidos en la zona de Tecate han generado preocupación entre comunidades indígenas y autoridades locales, debido a posibles afectaciones al cerro Cuchumá, considerado un sitio sagrado por el pueblo kumiai.
De acuerdo con representantes comunitarios, los trabajos del lado estadounidense incluyen detonaciones con explosivos en áreas rocosas, lo que ha provocado daños en el entorno natural y ha encendido alertas por el impacto cultural y ambiental en la región.
La defensora indígena Norma Meza Calles expresó que el cerro tiene un profundo significado espiritual, ya que históricamente ha sido utilizado como espacio ceremonial para rituales, cantos y prácticas tradicionales.
Habitantes del poblado El Manzanito, ubicado en las faldas del cerro del lado mexicano, reportaron que las explosiones se han intensificado en días recientes y, en algunos casos, sin previo aviso, lo que ha generado inquietud entre la población.
El alcalde de Tecate, Román Cota Muñoz, confirmó que las obras corresponden al Gobierno de Estados Unidos, por lo que señaló limitaciones para intervenir directamente en el proceso.
Además de su valor cultural, el cerro Cuchumá es un punto relevante dentro de un corredor ecológico que alberga diversas especies y cumple funciones ambientales importantes, como la conservación de la biodiversidad.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que solicitó a las autoridades federales un informe detallado sobre las posibles afectaciones derivadas del uso de explosivos en la zona.






