Médicos de cabecera en Argentina iniciaron este lunes un paro nacional de 72 horas en protesta por recortes en sus ingresos, derivados de nuevas disposiciones del Gobierno federal que afectan directamente su esquema de remuneración.
La medida de fuerza involucra a profesionales que brindan atención a adultos mayores a través del Programa de Atención Médica Integral (PAMI), uno de los principales sistemas de salud para jubilados en el país.
De acuerdo con Manuel Lago Rodríguez, secretario adjunto de la Asociación de Profesionales de la Salud (APPAMIA), la decisión de ir a huelga se tomó tras la publicación de una resolución oficial que modificó las condiciones de pago sin previo consenso.
El dirigente explicó que el Gobierno estableció un monto fijo por paciente, lo que redujo considerablemente los ingresos de los médicos. Además, la eliminación del pago por consulta representa, en la práctica, una disminución cercana al 50 por ciento de sus percepciones.
Actualmente, los médicos reciben alrededor de 2 mil 100 pesos argentinos por afiliado, lo que genera ingresos mensuales que, según los especialistas, resultan insuficientes para cubrir gastos operativos como renta de consultorios, servicios y personal administrativo.
La inconformidad también se da en un contexto inflacionario que ha impactado el poder adquisitivo del sector salud, cuyos ingresos, aseguran, no han logrado ajustarse al ritmo del aumento de precios.
Los médicos advirtieron que, de no haber una respuesta por parte de las autoridades, podrían intensificar las protestas en los próximos días.






