Larva del gusano barrenador.

La situación sanitaria en el sector ganadero de Nuevo León se ha intensificado tras confirmarse que la entidad suma seis casos de gusano barrenador en menos de un mes. Las autoridades de sanidad animal han redoblado los esfuerzos para contener la plaga y evitar una afectación mayor a la economía regional.

La detección de estos nuevos ejemplares en puntos de inspección clave ha obligado a una vigilancia permanente sobre el ganado en tránsito. Esta plaga, que afecta el tejido vivo de los animales, representa un desafío para la salud pública y requiere de una respuesta responsable y coordinada entre productores y gobierno.

Nuevo León se encuentra en una etapa crítica para mantener su estatus sanitario, fundamental para la exportación de productos cárnicos. El orden en los protocolos de movilización de ganado es la principal herramienta para frenar la dispersión del gusano en los municipios rurales del estado.

La administración estatal hizo un llamado a la calma y a la cooperación, instando a los ganaderos a reportar cualquier herida sospechosa en sus animales. Se enfatizó que el cumplimiento estricto de las normas federales es el camino para asegurar la estabilidad del patrimonio agropecuario de las familias nuevoleonesas.

Con la activación de estas medidas de emergencia, se busca blindar la frontera ganadera del estado. La prioridad institucional es erradicar los focos de infección detectados, promoviendo una cultura de prevención que garantice la armonía social y económica en el campo de Nuevo León.

Redacción/El Nacional