Irán ha intensificado una campaña de guerra psicológica en medio de las tensiones con Estados Unidos e Israel, combinando ciberataques, mensajes falsos y correos de phishing dirigidos a ciudadanos en distintas regiones.
La estrategia incluye el envío masivo de mensajes de texto engañosos que buscan generar confusión y miedo entre la población de países del Golfo y otras zonas consideradas sensibles por los analistas.
Expertos señalan que estas operaciones digitales han aumentado desde el inicio del conflicto, con ataques más sofisticados que apuntan tanto a infraestructuras digitales como a usuarios comunes.
El objetivo, de acuerdo con especialistas en seguridad, sería desestabilizar a los adversarios mediante presión psicológica y desinformación constante en el entorno digital.
-Emiliano Lira






