Ébola en la República Democrática del Congo mostró una importante reducción en los casos sospechosos durante la última semana, aunque las infecciones confirmadas y el número de fallecidos continúan en aumento, informó la Organización Mundial de la Salud (OMS).

De acuerdo con el organismo internacional, los casos bajo investigación pasaron de más de 900 a solo 116, luego de que pruebas médicas descartaran la presencia del virus en cientos de pacientes que presentaban síntomas compatibles con otras enfermedades frecuentes en la región.

El portavoz de la OMS, Christian Lindmeier, explicó que muchas de las personas inicialmente consideradas sospechosas resultaron padecer enfermedades como malaria o meningitis, patologías que pueden presentar síntomas similares al ébola.

Pese a esta disminución, la cifra de contagios confirmados continúa creciendo. La OMS reportó un total acumulado de 321 casos positivos en territorio congoleño, mientras que el número de fallecimientos relacionados con el brote ascendió a 48.

Las autoridades sanitarias también informaron que al menos seis pacientes lograron recuperarse de la enfermedad, reflejando los esfuerzos realizados para contener la propagación del virus y mejorar la atención médica.

La situación mantiene bajo vigilancia a países vecinos, especialmente Uganda, donde las autoridades habían confirmado nueve casos y una muerte. Sin embargo, nuevos reportes sanitarios elevaron el número de contagios confirmados a 15.

La OMS continúa trabajando con las autoridades locales para fortalecer la vigilancia epidemiológica, el rastreo de contactos y las medidas de prevención destinadas a contener el brote.