Redacción/El Nacional

El gobierno de Donald Trump ya se encuentra haciendo movimientos para revertir la política que toleraba el creciente movimiento de los estados hacia la legalización de la mariguana.

Jess Sessions, procurador general emitió un memorando en el que encomienda a los fiscales del país seguir las actividades relacionadas con la mariguana y les da vía libre para actuar con agresividad al cumplir la ley federal, que considera ilegal el consumo y posesión de esa droga.

El gobierno tumbó una norma aprobada por el ex presidente Barack Obama que impedía la interferencia federal en las decisiones de los estados sobre su regulación.

Anunciando el “retorno al imperio de la ley”, Sessions rescindió cinco directivas emitidas por la administración del ex presidente Barack Obama, que desalentaban el cumplimiento de la ley federal, que aun clasifica a la mariguana como una peligroso narcótico, igual que la heroína.