El gusano barrenador mantiene en alerta sanitaria a Nuevo León luego de que los casos confirmados aumentaran 750 por ciento en apenas 23 días, de acuerdo con cifras oficiales del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).
Hasta el 18 de abril se tenían contabilizados ocho casos positivos en la entidad; sin embargo, al corte del 11 de mayo la cifra acumulada llegó a 68 contagios confirmados en distintos municipios del estado.
El reporte más reciente de la autoridad federal documentó cinco nuevos casos: tres en Linares, correspondientes a dos bovinos y un equino; uno más en Montemorelos y otro en General Terán, ambos en ganado bovino.
El incremento de contagios ocurre semanas después de que autoridades estatales consideraran que el impacto de la enfermedad en Nuevo León era reducido en comparación con otras entidades del país.
El pasado 19 de abril, durante una campaña preventiva realizada en Ciénega de Flores, el secretario de Desarrollo Regional y Agropecuario, Marco González, afirmó que los casos de gusano barrenador eran prácticamente inexistentes en el estado respecto a la estadística nacional.
No obstante, desde entonces la propagación se aceleró y actualmente el problema sanitario ya alcanza a 16 municipios de Nuevo León.
Entre los ayuntamientos con más reportes se encuentran Aramberri, Linares y Montemorelos, donde autoridades mantienen vigilancia epidemiológica y seguimiento a los animales infectados.
Además del aumento territorial, también se amplió el número de especies afectadas. Inicialmente los contagios estaban concentrados en bovinos y caninos, pero ahora también se registran casos en caprinos, equinos, ovinos y porcinos.
La expansión de la enfermedad ha generado preocupación entre productores y autoridades del sector agropecuario, ante el riesgo de afectaciones económicas y sanitarias en distintas regiones rurales del estado.
Redacción/El Nacional






