El papa Francisco expulsó de sacerdocio a los exobispos chilenos de La Serena, José Francisco Cox, de 85 años, y de Iquique, Marco Antonio Órdenes Fernández, de 54, ambos acusados de abusos sexuales.
El Vaticano informó de que Francisco “ha dimitido del estado clerical”, a Cox y Órdenes, después de haber sido sometidos a una investigación por parte de la Congregación para la Doctrina de la Fe y que no podrá ser recurrida.
La decisión fue tomada por el papa Francisco el 11 de octubre y no admite recurso”, comunicó el Vaticano, que precisó que hoy se les comunicó a los dos obispos eméritos.
En 2002 fue cuando empezaron a circular las primeras acusaciones a menores.