En México, cerca del 48 por ciento de los ejidos y comunidades agrarias enfrenta limitaciones para acceder a servicios bancarios y programas federales debido a la falta de actualización en sus órganos de representación, una condición que refleja el rezago estructural en el campo, advirtió Arturo García Jiménez, asesor de la Coordinadora Nacional de Ejidos y Comunidades.
Aunque estos núcleos agrarios abarcan más de la mitad del territorio nacional —50.7 por ciento— y suman más de 32 mil, la falta de regularización administrativa impide que muchos puedan realizar trámites básicos, como abrir cuentas bancarias, obtener su Registro Federal de Contribuyentes o gestionar apoyos para el aprovechamiento de recursos naturales.
El especialista señaló que este escenario es resultado de múltiples factores acumulados durante décadas, entre ellos la descoordinación institucional, la falta de recursos públicos, la corrupción y la presión de intereses privados, que han debilitado la estructura organizativa de los ejidos.
A más de 30 años de la reforma al artículo 27 constitucional, García Jiménez consideró que el país enfrenta la necesidad de replantear su política agraria, con el fin de fortalecer la vida comunitaria y evitar el despojo de tierras.
Entre los principales desafíos, destacó la actualización de padrones agrarios. De las más de 8 mil solicitudes presentadas ante el Registro Agrario Nacional, apenas una fracción ha sido resuelta, lo que limita la certeza jurídica de los ejidatarios.
A ello se suma que sólo una cuarta parte de los núcleos ha renovado sus reglamentos internos, muchos de ellos con deficiencias técnicas al ser elaborados sin la participación directa de las comunidades.
El experto también alertó sobre las consecuencias de la legislación vigente, que permitió la privatización de tierras ejidales. Si bien este mecanismo otorgó certidumbre jurídica, también facilitó la venta o renta de terrenos a empresas, en ocasiones con impactos ambientales negativos.
Los ejidos, subrayó, son fundamentales para la biodiversidad del país, al albergar bosques, fuentes de agua y otros recursos naturales de los que dependen millones de personas.
Sin embargo, advirtió que la falta de una estrategia integral por parte del gobierno federal y los recortes presupuestales a instituciones agrarias han agravado la problemática, lo que exige acciones urgentes para revertir el rezago.





