Redacción/El Nacional
Según el Servicio Geológico estadounidense, un sismo de magnitud 5.1 sacudió el estado de Oklahoma (centro-sur de Estados Unidos).
El sismo se produjo a las 17.07 GMT a una profundidad de dos kilómetros y su epicentro se situó a 28 kilómetros al noroeste de la ciudad de Fairview (Oklahoma) y a 63 kilómetros al este de la localidad de Woodward, según la alerta emitida por el Servicio Geológico de EE.UU.
El movimiento sísmico pudo sentirse en los estados de Kansas, Misuri, Nebraska, Nuevo México, Arkansas, Texas, y Iowa, según el Servicio Geológico (USGS, por su sigla en inglés).
En abril de 2015, el Servicio Geológico de Estados Unidos advirtió de que la actividad sísmica había aumentado en el centro del país desde 2009 debido al auge del uso de la fractura hidráulica o “fracking” para fracturar con agua a presión las zonas rocosas del subsuelo y extraer petróleo y gas.
Entonces, el Servicio Geológico apuntó que Oklahoma era el estado más afectado por esta alza en la actividad sísmica, con terremotos de magnitudes superiores a 3; seguido de Texas, Kansas, Colorado, Nevo México y Ohio, que en los últimos años han registrado sismos con más frecuencia de lo habitual.
Después de la sacudida de hoy de magnitud 5.1, el estado de Oklahoma sufrió otros dos sismos: uno de magnitud 3.9, cuyo epicentro se situó a 29 kilómetros al noroeste de Fairview, y otro sismo de 2.5 con epicentro se situó 31 kilómetros al noroeste de la misma urbe.




