Casi 20 años después de convertirse en un fenómeno cultural, “El diablo viste a la moda” vuelve a la pantalla con una secuela que logra algo complicado: revivir la nostalgia sin sentirse atrapada en el pasado.

Dirigida nuevamente por David Frankel, la cinta reúne otra vez a Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt y Stanley Tucci en una historia que apuesta por la evolución de sus personajes en un mundo completamente distinto.

El regreso de Meryl Streep como Miranda Priestly es simplemente fascinante. Su presencia continúa siendo imponente, elegante y enigmática, aunque ahora enfrenta una industria que ya no controla como antes. La actriz logra darle nuevas capas al personaje sin perder la esencia que la convirtió en un ícono del cine.

Por su parte, Anne Hathaway presenta a una Andrea más madura, enfrentando las exigencias y contradicciones de una carrera periodística que ha cambiado radicalmente con los años. Emily Blunt también sorprende con un papel mucho más sólido y relevante dentro de la historia.

La película funciona gracias a esa mezcla entre glamour, drama y nostalgia, acompañada además de grandes cameos que hacen aún más disfrutable el regreso al universo de Runway.

Más que vivir únicamente del recuerdo, la cinta entiende el paso del tiempo y lo utiliza a su favor, entregando una secuela elegante, entretenida y emocionalmente efectiva para quienes crecieron con la original.