La lechuguilla acuática que invade la presa La Boca continúa siendo uno de los principales retos ambientales en el municipio de Santiago, por lo que autoridades municipales y Agua y Drenaje de Monterrey fortalecieron la coordinación para acelerar las labores de limpieza y contención de la plaga.

El secretario de Servicios Públicos de Santiago, Jorge Espronceda, informó que personal de Agua y Drenaje comenzó a colaborar desde el pasado domingo en distintos puntos de la presa, particularmente en un riachuelo ubicado en el arroyo La Chueca, en la zona de Los Cavazos.

De acuerdo con el funcionario, la participación del organismo estatal permitirá ampliar los trabajos que ya realizaba el municipio, aunque aclaró que la eliminación del problema no será inmediata.

Explicó que, con base en experiencias previas registradas durante mayo, el retiro de la vegetación invasora podría tomar alrededor de un mes, aun con el apoyo adicional de Agua y Drenaje.

“Entre más colaboración exista, mayores serán los avances, pero no podemos asegurar que el problema quede resuelto en una semana”, señaló.

Las autoridades indicaron que la proliferación de esta planta acuática representa un riesgo para el ecosistema de la presa, además de afectar uno de los cuerpos de agua más importantes para el abastecimiento y la actividad turística en Nuevo León.

Espronceda agregó que la participación ciudadana será fundamental para acelerar los resultados, por lo que invitó a propietarios de terrenos cercanos a colaborar retirando la vegetación acumulada en los márgenes de los riachuelos para facilitar su recolección.

Hasta el momento, el municipio reporta la extracción de 128 toneladas de lechuguilla acuática entre las labores realizadas durante mayo y las iniciadas recientemente. La meta es retirar alrededor de 300 toneladas para contener la expansión de la plaga.

Asimismo, el funcionario señaló que aún es necesario identificar con precisión las causas que favorecen la proliferación de esta especie, aunque algunas revisiones apuntan a descargas de agua de mala calidad provenientes de cárcamos desbordados.

Las autoridades reiteraron que continuarán trabajando de manera coordinada para proteger la presa La Boca y evitar afectaciones mayores al ecosistema y al suministro de agua de la región.

Redacción/El Nacional