CyberProtect III permitió identificar nuevas modalidades de trata de personas vinculadas a plataformas digitales, redes sociales y sistemas de pago en línea utilizados por organizaciones criminales internacionales.

La operación fue desarrollada en España, Alemania, Países Bajos, Rumanía, Suecia, Ucrania y Reino Unido con la participación de especialistas enfocados en delitos cibernéticos y explotación humana.

Los resultados mostraron que muchas víctimas provienen de países sudamericanos y son reclutadas mediante falsas promesas de trabajo en la industria del entretenimiento o el modelaje.

Además, los investigadores detectaron que los delincuentes utilizan inteligencia artificial para crear perfiles falsos y atraer a potenciales víctimas sin levantar sospechas.

El informe también destaca el uso de aplicaciones de mensajería encriptada y pagos con criptomonedas para ocultar la identidad de los responsables y mover recursos económicos.

Interpol considera que esta tendencia representa una amenaza creciente que requiere cooperación internacional y nuevas estrategias para combatir la explotación sexual digital.