Israel lanzó una nueva oleada de ataques aéreos en el sur del Líbano y la periferia de Beirut, dejando al menos 14 personas muertas previo a una reunión de seguridad con Estados Unidos.

Los bombardeos impactaron zonas residenciales en ciudades como Sidón y Tiro, donde también murieron mujeres, niños y un soldado libanés.

Uno de los drones israelíes destruyó un edificio que servía como refugio para familias desplazadas por el conflicto en el sur del país.

Mientras tanto, Hezbollah confirmó ataques con drones contra territorio israelí, donde también murió un soldado.