El gobierno de España aceptó recibir al crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus, luego de que la Organización Mundial de la Salud solicitara apoyo urgente para atender la emergencia sanitaria.

La embarcación zarpó desde Cabo Verde rumbo a las Islas Canarias, donde autoridades españolas preparan un operativo especial para atender a los pasajeros y evitar riesgos sanitarios para la población.

El caso generó tensión política después de que el presidente canario Fernando Clavijo rechazara inicialmente la llegada del barco al considerar que representaba una amenaza “muy real”.

Sin embargo, el gobierno central español explicó que aceptar el crucero era una obligación “moral y legal” bajo el Reglamento Sanitario Internacional, además de señalar que las Islas Canarias representan el puerto más cercano con capacidad médica suficiente.

La OMS confirmó al menos cinco contagios de hantavirus relacionados con el crucero, además de tres fallecimientos y varias evacuaciones médicas realizadas durante el trayecto.

Especialistas detectaron que el brote corresponde a la cepa andina del virus, una variante poco común capaz de transmitirse entre personas mediante contacto estrecho y prolongado.

Las autoridades españolas aseguraron que el barco no atracará directamente en Tenerife, sino que permanecerá fondeado mientras equipos sanitarios realizan revisiones médicas y traslados controlados.