Autoridades de Brasil desmantelaron una red criminal que utilizaba exportaciones de café como fachada para enviar cargamentos de cocaína hacia Europa, en uno de los operativos antidrogas más importantes del año en el país sudamericano.

La investigación fue encabezada por la Policía Federal brasileña y reveló que la organización operaba desde el puerto de Río de Janeiro utilizando empresas fachada, documentos comerciales y complejas transacciones financieras para ocultar el tráfico internacional de droga.

El operativo dejó tres personas detenidas y siete cateos realizados en los estados de Río de Janeiro, Espírito Santo, Minas Gerais y São Paulo. Otros sospechosos quedaron bajo vigilancia con restricciones judiciales y uso de tobilleras electrónicas.

Las autoridades detectaron la operación luego del aseguramiento de 1.2 toneladas de cocaína ocultas dentro de un contenedor cargado con sacos de café que tenía como destino Alemania.

Según las investigaciones, la red criminal simulaba exportaciones legales de café para evitar sospechas en aduanas europeas y facilitar la distribución de droga en distintos países del continente.

La policía detalló que el grupo tenía una estructura jerárquica bien organizada, con integrantes encargados de logística, lavado de dinero, coordinación internacional y manipulación de documentos comerciales.

Brasil es actualmente uno de los mayores exportadores de café del mundo y Europa representa uno de sus principales mercados comerciales, situación que habría sido aprovechada por la organización criminal.