Samsung anunció oficialmente el fin de la venta de electrodomésticos y productos de entretenimiento en China continental, decisión que refleja el complicado panorama para marcas extranjeras dentro del gigante asiático.

La compañía surcoreana señaló que el ajuste forma parte de una revisión estratégica ante las rápidas transformaciones del mercado y la creciente presión de fabricantes chinos.

Entre los productos afectados se encuentran televisores, monitores, refrigeradores, lavadoras, secadoras, proyectores, aspiradoras y equipos de sonido, mientras que los teléfonos inteligentes seguirán disponibles.

Samsung aseguró que los clientes actuales continuarán recibiendo soporte técnico y servicio posventa conforme a las leyes locales.

Durante años, la marca mantuvo presencia fuerte en China, especialmente en productos premium; sin embargo, el avance de compañías nacionales cambió por completo el mercado.

Datos citados por medios chinos indican que Samsung actualmente posee menos del 4 % de participación en televisores y menos del 1 % en electrodomésticos como lavadoras y refrigeradores.

Expertos señalan que firmas como Hisense, Xiaomi y TCL lograron conectar mejor con consumidores chinos, ofreciendo precios más bajos y productos adaptados a las tendencias locales.