Los búnkers en Israel forman parte de una de las redes de refugios civiles y militares más desarrolladas del mundo, debido a décadas de conflictos armados, ataques con misiles y tensiones en la región.
¿Por qué Israel tiene tantos búnkers?
El país ha enfrentado guerras y amenazas constantes desde su creación en 1948, incluyendo ataques con cohetes desde Gaza, tensiones con grupos armados y amenazas regionales. Por ello, el gobierno israelí desarrolló sistemas de protección para la población civil.
Actualmente, muchas viviendas, escuelas, hospitales y edificios públicos cuentan con habitaciones blindadas o refugios subterráneos conocidos como “mamad”.
¿Qué es un “mamad”?
El “mamad” es una habitación reforzada diseñada para resistir explosiones, fragmentos de misiles e incluso ataques químicos en algunos casos. Desde la década de 1990, la ley israelí exige que muchas construcciones nuevas incluyan uno.
Estas habitaciones suelen tener:
- Muros de concreto reforzado
- Puertas y ventanas blindadas
- Sistemas de ventilación especiales
- Suministros básicos de emergencia
Además de los espacios privados, Israel posee miles de refugios públicos distribuidos en ciudades y zonas estratégicas. Muchos están bajo edificios, estacionamientos o escuelas.
En ciudades como Tel Aviv o Jerusalem existen complejos subterráneos preparados para emergencias masivas.
Algunos hospitales israelíes también tienen áreas médicas subterráneas capaces de seguir funcionando durante bombardeos.
La infraestructura de búnkers funciona junto al sistema de defensa aérea Iron Dome, diseñado para interceptar cohetes y misiles.
Cuando se activan las alarmas, la población suele tener entre 15 y 90 segundos para buscar refugio, dependiendo de la distancia desde donde provenga el ataque.
Israel también cuenta con instalaciones militares subterráneas altamente protegidas. Aunque muchos detalles son confidenciales, se cree que existen centros de comando y almacenamiento construidos bajo tierra para resistir ataques de gran escala.
Expertos consideran que la experiencia israelí en construcción de refugios ha influido en otros países que buscan fortalecer su protección civil ante amenazas bélicas.






