Starlink en Irán se ha convertido en una herramienta clave para desafiar el bloqueo digital impuesto por el gobierno, gracias a una red clandestina que introduce equipos de internet satelital de forma ilegal al país.
En medio de uno de los apagones de internet más prolongados registrados a nivel mundial, activistas y ciudadanos iraníes han recurrido a dispositivos de la empresa SpaceX para conectarse a la red global, sorteando así las restricciones estatales.
Los equipos, conocidos como terminales Starlink, funcionan mediante conexión a satélites, lo que permite evitar la infraestructura nacional controlada por el gobierno. Según testimonios recogidos por la BBC, estas unidades están siendo introducidas mediante contrabando a través de fronteras, en operaciones complejas y de alto riesgo.
Uno de los participantes en esta red, identificado como Sahand, asegura que el objetivo es claro: permitir que los ciudadanos puedan compartir información sobre lo que ocurre dentro del país. “Si una persona más logra conectarse, ya vale la pena”, afirma.
El uso de estos dispositivos es ilegal en Irán. Las autoridades han endurecido las sanciones, que pueden alcanzar hasta 10 años de prisión para quienes distribuyan múltiples terminales. Además, se han reportado detenciones recientes relacionadas con su uso y comercialización.
A pesar de los riesgos, organizaciones estiman que ya hay decenas de miles de equipos activos en el país. Esto refleja la creciente necesidad de acceso libre a la información, especialmente en un contexto de conflictos y restricciones.
El gobierno iraní sostiene que el bloqueo busca proteger la seguridad nacional frente a amenazas externas, mientras que activistas denuncian que se trata de una violación a la libertad de expresión y acceso a la información.






