Takaichi impulsa giro militar en Japón y eleva tensiones tras flexibilizar la exportación de armas, rompiendo con décadas de política pacifista en el país asiático.

La medida permitirá vender armamento a aliados estratégicos en cinco categorías, en un contexto marcado por el aumento de amenazas en la región, especialmente por China, Rusia y Corea del Norte.

El gobierno japonés justificó el cambio como una respuesta necesaria ante el deterioro de la seguridad internacional, reforzando además la cooperación militar con Estados Unidos.

La decisión ha generado críticas de Pekín, que acusa a Japón de avanzar hacia una militarización imprudente, incrementando la tensión en Asia.

Analistas consideran que este movimiento redefine el papel de Japón en defensa global y marca una nueva etapa en su política exterior.

-Emiliano Lira