
En las instalaciones de la Academia, durante la mañana de este martes Alejandro Irarragorri reunió a empleados del club para comunicarles de manera oficial que la institución ha sido vendida. El anuncio, realizado de forma interna, marca el cierre de una etapa bajo Grupo Orlegi y abre un nuevo capítulo que promete reconfigurar el rumbo del equipo tapatío.
Aunque en ese momento no se reveló el nombre del comprador, distintas fuentes coinciden en que el nuevo propietario será José Miguel Bejos. Empresario con una sólida trayectoria en sectores como infraestructura, energía y transporte, Bejos ha participado en proyectos de gran escala en México, lo que respalda su capacidad financiera y operativa para asumir el control de una institución como Atlas.
Su vínculo con el deporte se consolidó en 2018, cuando adquirió a los Pericos de Puebla en la Liga Mexicana de Beisbol. Bajo su gestión, la franquicia logró un campeonato y estableció un modelo basado en inversión estratégica y estabilidad administrativa. Ese antecedente genera expectativas sobre el tipo de proyecto que podría implementar en el futbol mexicano.
La negociación por Atlas fue extensa y competida. Durante meses, el club estuvo en el radar de inversionistas nacionales e internacionales, incluyendo al consorcio Impact X. La puja elevó el valor del equipo, cerrando finalmente en una cifra cercana a los 220 millones de dólares, reflejo del peso histórico y comercial de la institución rojinegra.
El proceso aún no está concluido. La venta deberá ser aprobada por la asamblea de la Liga MX, donde se presentará formalmente al nuevo grupo inversionista. De recibir el aval, la transición se concretará en las próximas semanas, con la mira puesta en el inicio del Apertura 2026.
El equipo dirigido por Diego Cocca se mantiene en la pelea por un lugar en la liguilla del Clausura 2026. Con 22 puntos y ubicado en la séptima posición, Atlas depende de sus propios resultados en los duelos restantes frente a Tigres y Club América.
Con esta operación, Grupo Orlegi también cumple su compromiso de eliminar la multipropiedad, quedándose únicamente con Santos Laguna. Para Atlas, el cambio no solo es administrativo: representa una oportunidad de reinventarse y redefinir su futuro dentro del futbol mexicano.





