Un nuevo estudio propone que el flujo temporal puede existir en superposición cuántica y abre la puerta a comprobarlo con relojes atómicos.

El tiempo, una de las dimensiones más fundamentales de la realidad, podría comportarse de una forma mucho más compleja de lo que se pensaba. De acuerdo con un nuevo estudio del Instituto Tecnológico Stevens, el flujo temporal podría avanzar simultáneamente a diferentes velocidades, un fenómeno que se explicaría mediante la superposición cuántica.

La investigación, publicada en la revista Physical Review Letters, sugiere que no solo el espacio y la materia están sujetos a las leyes de la mecánica cuántica, sino también el propio tiempo. Esto implica que un mismo sistema podría experimentar múltiples estados temporales al mismo tiempo, algo que desafía la intuición cotidiana.

En la física clásica, el tiempo se percibe como un flujo constante y uniforme. Sin embargo, esta idea cambió con la teoría de la relatividad de Albert Einstein, que demostró que el tiempo depende de factores como la velocidad y la gravedad. Por ejemplo, un reloj en movimiento puede avanzar más lento que uno en reposo, aunque la diferencia sea mínima en condiciones normales.

El nuevo estudio va más allá al combinar estos principios con la mecánica cuántica. El equipo liderado por Igor Pikovski plantea que, si el movimiento de un reloj obedece a leyes cuánticas, entonces el propio paso del tiempo registrado por ese reloj también podría existir en superposición.