Migrantes denuncian violencia en la frontera entre Grecia y Turquía tras revelarse un presunto esquema ilegal de expulsiones forzosas.

Una investigación de BBC News documentó testimonios, videos y documentos internos que apuntan a que autoridades griegas habrían utilizado migrantes como “mercenarios” para expulsar a otros solicitantes de asilo.

De acuerdo con los reportes, estas personas —en su mayoría provenientes de países como Siria, Afganistán y Pakistán— habrían sido reclutadas con promesas de dinero o facilidades para permanecer en territorio europeo.

Testimonios señalan agresiones físicas, robos e incluso abusos sexuales durante las llamadas “devoluciones en caliente”, consideradas ilegales bajo el derecho internacional.

El primer ministro de Grecia, Kyriakos Mitsotakis, aseguró no tener conocimiento de estas prácticas, mientras organismos de derechos humanos advierten sobre posibles violaciones graves.

La frontera del río Evros, uno de los principales puntos de entrada a la Unión Europea, se ha convertido en un foco de tensión migratoria desde 2015.

Expertos señalan que este tipo de prácticas reflejan el endurecimiento de las políticas migratorias en Europa y la creciente presión por controlar los flujos de refugiados.

—Emiliano Lira