JDL reaviva la preocupación por el resurgimiento de grupos radicales en Nueva York tras un intento frustrado de ataque contra la activista Nerdeen Kiswani.

El caso involucra a Alexander Heifler, quien fue detenido luego de fabricar varios cócteles molotov con ayuda de un agente encubierto.

Las investigaciones apuntan a vínculos con la Jewish Defense League y sus nuevas ramificaciones, que han retomado actividad en plataformas digitales.

Especialistas advierten que estas comunidades promueven discursos de autodefensa extrema y captan a jóvenes que buscan identidad y pertenencia.

El FBI mantiene abierta la investigación ante el riesgo de que surjan nuevos casos similares.

—Emiliano Lira