La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, presentó una iniciativa de ley general para prevenir, investigar y sancionar el feminicidio en todo el país, la cual contempla penas de hasta 70 años de prisión, así como la pérdida de derechos parentales para los responsables.

Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que la propuesta fue impulsada por la fiscal general de la República, Ernestina Godoy, con base en el modelo aplicado previamente en la Ciudad de México, donde se logró reducir la impunidad en este delito.

La iniciativa plantea homologar criterios en todas las fiscalías del país, estableciendo que cualquier muerte violenta de una mujer deberá ser investigada inicialmente como feminicidio, sin excepciones.

Entre los elementos que permitirían tipificar el delito se incluyen antecedentes de violencia, indicios de agresión sexual y situaciones relacionadas con desigualdad de poder o motivos de género.

Las sanciones propuestas van de 40 a 70 años de prisión, mientras que las tentativas también serían castigadas con penas proporcionales. Además, se contemplan agravantes en casos donde la víctima sea menor de edad, adulta mayor, esté embarazada o pertenezca a grupos vulnerables.

La propuesta también considera como factores agravantes si el delito es cometido por servidores públicos o si se emplean métodos de extrema violencia, como el uso de sustancias corrosivas.