La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció una estrategia para acelerar la digitalización de pagos en el país, que contempla eliminar gradualmente el uso de efectivo en gasolineras y casetas.

La medida forma parte de un plan más amplio para fomentar la inclusión financiera y reducir la dependencia del dinero en efectivo, mediante la adopción de herramientas tecnológicas accesibles para la población.

Entre las principales formas de pago que se impulsarán destacan el uso de tarjetas bancarias, transferencias electrónicas a través del sistema SPEI y pagos móviles desde aplicaciones digitales.

El anuncio se dio en el marco de la 89 Convención Bancaria, donde la gobernadora del Banco de México, Victoria Rodríguez Ceja, subrayó la necesidad de ampliar el acceso a mecanismos de pago seguros, rápidos y de bajo costo.

Datos oficiales indican que en 2025 el sistema SPEI procesó más de 7 mil 300 millones de operaciones, reflejando un crecimiento sostenido en el uso de transferencias electrónicas.

Además, el banco central abrió una consulta pública para simplificar el uso de transferencias desde dispositivos móviles, con el objetivo de hacerlas más intuitivas.

La estrategia también contempla la digitalización de trámites en distintos niveles de gobierno, así como el fortalecimiento del Banco del Bienestar, para facilitar el acceso a servicios financieros.