Alejandra Guzmán regresó con fuerza al escenario de la Arena Monterrey la noche de este viernes, donde presentó su gira ‘Brillas’. La artista mexicana, conocida como la Reina del Rock, ofreció un espectáculo cargado de energía, nostalgia y emoción.
A las 21:20 horas, La Guzmán hizo su entrada en un auto a escala, con el tema “La Plaga”, clásico que popularizó su padre, Enrique Guzmán. “Buenas noches (…) que lindo Monterrey”, fueron las primeras palabras de la artista con los regios.
La producción de ‘Brillas’ impresionó con un escenario de dos niveles, pirotecnia, juego de luces, y un equipo de músicos y coristas.
“Vamos a empezar sabroso, después de 36 años de estar juntos y conocernos tan íntimamente, hoy nos volveremos a amar, hoy es lo único que tenemos, ahora, en este momento”, dijo al presentar el emotivo tema “Volverte a amar”, uno de los más coreados de la velada.
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Durante el concierto, la cantante también se tomó un momento para abordar, sin rodeos, los recientes rumores sobre una supuesta recaída en el alcohol. Con honestidad y firmeza, se dirigió al público, dejando claro que su prioridad sigue siendo la música y sus fans.
“Si ya saben, ya saben que siempre el mal ejemplo, lo peor de todo soy yo… el diablo soy yo. Mala hierba nunca muere”, dijo La Guzmán, provocando una ovación antes de interpretar, precisamente, “Mala hierba”.
Acto seguido, entre risas, anunció: “Ahora sí ya llegó la ruleta rusa”, dando paso al clásico “Eternamente bella, bella”, que puso de pie a todos los presentes y se ha vuelto viral en redes sociales en los últimos días.
Tras dos horas de un gran recorrido musical, Alejandra Guzmán culminó con los éxitos “Míralo, míralo” y “Hacer el amor con otro”, que pusieron a todos de pie una vez más.
Brillas no es solo una gira: es una declaración. Alejandra Guzmán sigue brillando con luz propia.
Carey González/El Nacional








