Hablar de Soda Stereo no es cualquier cosa. Para muchos, es hablar de historia, de identidad y de conciertos que marcaron una vida. Por eso, Ecos, el show que llegó a Monterrey en abril de 2026, no solo generaba expectativa… también dudas.
La primera noche en el Auditorio Citibanamex fue sold out, con un público de todas las edades: desde quienes vivieron la banda en su mejor momento, hasta nuevas generaciones que nunca vieron en vivo a Gustavo Cerati. Todos con la misma intención: volver a sentir algo que, en teoría, ya no se puede repetir.
El impacto: ver a Cerati “de nuevo”
No se puede negar: el holograma de Cerati impresiona. La tecnología logra recrear su presencia con un nivel de detalle que por momentos engaña a la mente. Camina, toca, se mueve como lo recordamos. Sumado a los visuales, luces y lentes 3D, el show es una experiencia inmersiva bien lograda. Y cuando suenan los clásicos —“En la ciudad de la furia”, “Nada personal”, “De música ligera”— el Auditorio se convierte en un solo coro. Ahí, la nostalgia hace su trabajo.
En lo técnico, sí se vuela la barda
En lo técnico, el show sí se vuela la barda. La producción visual es brutal, con gráficos, luces y efectos que te meten de lleno en la experiencia, y el plus de los lentes 3D que te entregan al entrar realmente hace la diferencia, llevándolo a otro nivel. Todo se siente más envolvente, más inmersivo. Y en cuanto al sonido, Zeta Bosio y Charly Alberti suenan potentes y bien definidos, manteniendo ese sello clásico de Soda Stereo que hace que cada canción retumbe como debe.
Más allá de lo visual y lo bien ejecutado, hay momentos donde Ecos se siente más como un producto que como un concierto. Un espectáculo armado para revivir emociones… pero sin el alma que las generaba.
El show cumple una función importante: conectar generaciones. Ver a padres e hijos cantando juntos, ver a jóvenes descubriendo a Soda Stereo en vivo (aunque sea de esta forma), tiene un valor real.
Además, la producción es de primer nivel y la energía de Zeta y Charly se mantiene firme. No están ahí por compromiso, se nota que también están viviendo el momento.
créditos de fotografía: @sodastereo








