Mansoor Khan y su esposa Latifa Bibi han recolectado restos de plástico y otros artículos desechados en un enorme vertedero en las afueras de Nueva Delhi por casi 20 años.
Sus ingresos de 5 dólares diarios mantienen a sus tres hijos en la escuela, en busca de un futuro mejor que el de sus padres y que les evite vivir en medio del hedor de la basura podrida.
Pero en los últimos meses, cantidades cada vez mayores de desechos biomédicos han llegado al vertedero, algo que los expertos catalogan como el resultado de la pandemia de coronavirus, lo que ha generado un gran riesgo para quienes trabajan allí.
El vertedero, de 0,2 kilómetros cuadrados y con una altura de más de 60 metros, está lleno de kits de prueba de coronavirus de plástico usados, equipos de protección y algodón manchado con sangre y pus, entre cientos de toneladas de desechos que provienen diariamente de toda la capital india, incluidos hospitales y hogares de ancianos.
Redacción/El Nacional