La iglesia católica de España acaba de descubrir que el sacerdote Miguel Ángel Ibarra, quien durante 20 años escuchó confesiones, ofició matrimonios y realizó bautismos, ejerció con documentos falsos.

Ejerciendo casi un año como párroco en la provincia de Cádiz, viajó a España gracias a un acuerdo firmado por la arquidiócesis de Santa Fe Colombia.

Allí fue donde se produjo una denuncia en su contra y tras una investigación, se descubrió que los documentos que lo acreditaban eran falsos.

Ante la noticia la diócesis de Cádiz suspendió al supuesto sacerdote el 13 de diciembre, asegurando que el sacerdote tendrá que responder ante las autoridades en Colombia.

Ibarra aseguraba es sus documentos haber sido ordenado en Colombia en 1998 por el entonces arzobispo de Tunja, Monseñor Augusto Trujillo.

Por ahora se desconoce el paradero del supuesto sacerdote al igual que los motivos que lo habrán hecho alterar su documentación.

En cuanto a los servicios impartidos por Ibarra, de acuerdo con autoridades eclesiásticas los matrimonios y bautizos realizados en casi 20 años seguirán siendo válidos, pero no las comuniones ni confesiones.

Redacción/El Nacional