Después de que la ONU, varias ONG y países de la Unión Europea pidieran una investigación sobre la muerte del periodista árabe, Jamal Khashoggi, en la embajada de Arabia Saudita en Turquía, los restos del comunicador fueron encontrados.
Considerando como “insuficientes” las explicaciones de Arabia Saudita sobre la muerte del periodista, se admitió que éste murió en el consulado de Estambul.
Se informó que los restos del periodista fueron encontrados en el jardín de la residencia del cónsul general en Estambul, sugiriendo que había sido “descuartizado y su rostro desfigurado”.
La casa del cónsul se encuentra a pocos cientos de metros del edificio del consulado dentro del territorio de la misión diplomática de Estambul.
El hallazgo se produce a horas de que el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, informó que el cuerpo no había sido encontrado y aseguró que el “brutal asesinato” del periodista fue premeditado.
De confirmarse el hallazgo del que se informa, desmentir todas las versiones que Arabia Saudita en torno a la desaparición del periodista, (primero que había muerto en una pelea a puñetazos y después que murió asfixiado).
Khashoggi, era un crítico de la monarquía Saudita y de la intervención del reino en Yemen, desapareció el 2 de octubre tras ingresar al consulado de su país en Estambul para realizar tramites para su matrimonio, pero nunca salió con vida.
Redacción/El Nacional