Redacción/El Nacional
Luego de la serie de erupciones del volcán Kilauea, autoridades de Hawai repartieron máscaras de gas entre la población para protegerla de las cenizas y cristales arrojados por el volcán.
La mayoría de los habitantes perciben una capa delgada de cenizas sobre la superficie, pues los vientos despejaron parte de la columna de humo de 9.100 metros de altura.
“Parecía polvo, como arena de playa”, dijo Joe Laceby, habitante de Volcano, un poblado a poca distancia al noreste del Kilauea. Las cenizas irritan un poco, dijo, “pero no mucho”.







