Redacción/Nacional
Pese a todo el esfuerzo y peticiones de clemencia a las autoridades de Texas, la ejecución del mexicano Rubén Ramírez Cárdenas es inminente.
Su último deseo fue ver a su madre Sanjuana Cárdenas todos los días hasta su ejecución. Rubén no tuvo la última cena, se la negaron en la prisión Allan B. Polunsky, en Livingston, Texas.
El mexicano ya se encuentra en el pabellón de la muerte desde ayer y al parecer ya tuvo contacto con su familia, de acuerdo a Radio Fórmula.
La familia del mexicano Rubén Ramírez Cárdenas se despidieron hoy en una visita de cuatro horas efectuada la mañana de este miércoles, horas previas a su ejecución. Se informó que aún no se tenía preciso los nombres de los miembros de la familia que estarán como testigos en la ejecución.
Cárdenas será ejecutado con una inyección letal este miércoles a las 18:00 horas en la prisión estatal de Huntsville, Texas. El procedimiento consiste en la aplicación de tres sustancias, una que lo dejará inconsciente, otra que paralizará sus funciones neurológicas y la última que detendrá su corazón, el cual se llevará entre cinco y diez minutos.

Rubén Ramírez Cárdenas, de 47 años de edad, es originario de Irapuato, Guanajuato, fue condenado a la pena capital en 1997 por secuestro, violación y homicidio de su prima hermana, Mayra Azucena Laguna de 16 años de edad, en la comunidad de Edinburg, al sur de Texas.
Luego de que los padres de la joven informaron a las autoridades de la desaparición de su hija, los agentes del Departamento del Sheriff del condado de Hidalgo, interrogaron por varias horas a Cárdenas, quien se presento voluntariamente a declarar. Más tarde Cárdenas fue arrestado por cargo de homicidio.

Sin embargo, el acusado nunca fue informado de su derecho para recibir la asesoría del personal del Consulado de México, como lo dictan los tratados internacionales. Cárdenas se mantuvo por una semana sin abogado y el consulado de México en McAllen, se enteró de la situación del guanajuatense cinco meses después.
Las autoridades mexicanas solicitaron que se realice una investigación del proceso que se ha seguido para Cárdenas Ramírez y que con la tecnología actual, se hagan nuevas pruebas de ADN para afirmar o descartar la incriminación en el caso.
Cárdenas Ramírez, ha pasado 20 años en prisión y en agosto pasado se determinó la fecha de ejecución para este ocho de noviembre a las 18:00 horas.

En la Junta de Perdones y Libertades Condicionales de Texas que se suscito el día de ayer se negó por unanimidad conceder clemencia a Cárdenas Ramírez, teniendo como votó 6-0 en contra de recomendar al gobernador de Texas, Greg Abbott, posponer la ejecución y también 6-0 por no conmutar la sentencia del mexicano.
Por su parte La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), señaló que aplicar la pena de muerte a Cárdenas Ramírez es “un daño irreparable a la persona”, pero más grave todavía, el caso omiso a las recomendaciones de la CIDH, con una acción “contraria a la obligación fundamental de derechos humanos” de todo miembro de la OEA.
EEUU debe respetar obligaciones derivadas de la Declaración Americana suspendiendo ejecución de Ramírez Cárdenas https://t.co/HgqJ3uuSW2
— CIDH (@CIDH) 7 de noviembre de 2017
Rubén aun tiene la esperanza de que el juez le perdone de la pena capital de último momento, aunque su sentencia debería ser efectuada este miércoles 8 de noviembre a las 18:00 horas, de acuerdo a la Corte Federal que procesó el caso.
Hoy a las 18:00 horas, será la última oportunidad que tiene Rubén para que el gobernador, Abbott, aplace o no la ejecución.
Hasta el día de hoy son 10 los mexicanos que han sido ejecutados desde 1976 en Texas, año en el que se activó nuevamente la pena de muerte en Estados Unidos.






