Redacción/El Nacional

Después de las denuncias realizadas en días pasados contra cuatro profesores del colegio Aguirre Abad, de Guayaquil, por parte de madres de familia a las que sus hijos les revelaron que eran abusados sexualmente sin que ninguna autoridad del plantel los protegiera.

Se comenzaron a revelar en todo el país casos similares, tales como el de la Unidad Educativa Mushuk Pakari, en la parroquia Calderón de Quito, donde se han denunciado que hay 84 niños, de entre 12 y 14 años, agredidos por un depredador sexual. De acuerdo a las investigaciones, las agresiones se habrían producido entre 2016 y 2017. El presunto abusador fue detenido cuando intentaba escapar.

Así mismo y motivadas por la valentía de los niños, exalumnas de la Academia de Ballet Guadalupe Chávez, de Quito, acudieron a la Comisión Especial del Parlamento para narrar lo que les ocurrió años atrás y pedir justicia.

Esto ha ocasionado que se convoquen a reuniones urgentes por parte de los Ministerios de Educación y Justicia para cooperar y evitar la impunidad, en respuesta a la condena social colectiva.

También han reconocido “omisión negligente por parte de las autoridades educativas” y en el transcurso de esta semana irán al Congreso del fiscal general de la Nación y el presidente del Consejo de la Judicatura para informar sus acciones frente a estos indignantes hechos.

Autoridades del Ministerio de Educación han confirmado que desde el 2014 hasta el presente año se han registrado 882 casos de violencia y abuso sexual en las instituciones educativas del país.