Redacción/El Nacional
Las pequeñas Graciela y Esmeralda nacieron el 10 de agosto en Guatemala unidas por el pecho y el abdomen. Este lunes han sido separadas tras una operación que duró poco más de 15 horas y en la que participaron 62 especialistas.
Las siamesas eran toracópagas, es decir situadas cara a cara y tenían órganos separados, pero compartían parte del intestino grueso, hígado, pericardio y diafragma, detalló el Hospital Roosevelt, uno de los más importantes del país centroamericano.
Tras ser separadas, las niñas se sometieron a cirugías de reconstrucción de órganos de manera individual.
En la operación participaron cirujanos plásticos y pediátricos, así como anestesiólogos, intensivistas, pediatras, radiólogos, enfermeros, terapistas respiratorios, nutricionistas, laboratoristas, farmacéuticos, directores hospitalarios y personal de apoyo.







