Redacción/El Nacional
La sutileza es el secreto de muchos violentadores, consiste en no dejar huellas, corromper con palabras y provocar miedo.
La violencia puede ser física, pero en muchas ocasiones es psicológica.
Se le denomina como técnica Gaslighting ó Hacer luz de gas. Una técnica con la que mentirosos y manipuladores que además de hacer sentir culpa, lleva poco a poco a la víctima a dudar de su realidad.
Esto se hace a través de información falsa y mentiras sutiles y negación de la realidad, el manipulador comienza a controlar a la otra persona.
Es importante recalcar que este tipo de abuso se puede presentar en todo tipo de relaciones, tanto como padres e hijos, amigos e incluso los dictadores la usan, pero es mas común entre las parejas sentimentales.
Te hacen dudar de la realidad
La técnica consiste en aprovecharse de tratar de cambiar sutilmente los recuerdos de la gente, ser verbalmente violentos y reiterar constantemente que las osas no sucedieron como se recuerda.
Te dicen mentiras que se disfrazan como verdades
Se aprovechan de un recuerdo confuso o un comentario inexistente, se puede ver claramente como cuando alguien siembra culpas sin fundamento o exige explicaciones a cosas que nunca sucedieron. El peso no recae sobre la mentira, sino, sobre la culpa que siente la persona violentada, ya que se piensa que si la persona que te ama te lo dice, debe ser cierto.
Usan el papel de víctimas, culpándote de todo
Todo se basa en la exageración planificada, comienza con situaciones sin importancia como emplear argumentos para decidir que película ver o a que lugares ir y puede terminar en cuando irse a vivir juntos, cuando ver a familiares o el mejor momento para tener hijos.
Hacer dudar de la realidad a alguien se considera una de las peores formas de violencia y también una de las menos visibles que existen, gracias a que no deja huella y es muy difícil de comprobar.