Redacción/El Nacional

La “brecha de Guerrero”, ubicada entre Acapulco y Zihuatanejo,  se está volviendo una gran preocupación entre los investigadores mexicanos y japoneses, pues temen que ocurra un sismo de gran magnitud.

El Instituto de Geofísica de la UNAM, el Cocacyt, el Centro Nacional de Prevención de Desastres, la Universidad de Kyoto y las agencias japonesas de Cooperación Internacional y de Ciencia y Tecnología se han dado a la tarea de estudiar los peligros de sismos y tsunamis en la costa de Guerrero.

De acuerdo con Raúl Valenzuela, quien es investigador del Instituto de Geofísica, a partir del próximo mes de noviembre serán instalados diversos instrumentos de medición en el fondo del mar y en tierra, para medir la sismicidad en la región, mediante técnicas de GPS avanzadas y de alta precisión así como sismógrafos de banda ancha de frecuencia.

La Brecha de Guerrero, es un sitio de aproximadamente 200 kilómetros en las costas de Guerrero, donde desde 1911 no se ha registrado un sismo de grandes magnitudes. Eso sucede porque en esa zona se encuentra la subducción (hundimiento) de la Placa de Cocos debajo de la Placa de Norteamérica.

Si bien en esta área, debido a la subducción, los microsismos son algo cotidiano, la posibilidad de un terremoto de gran magnitud no puede obviarse, debido a que las placas continúan en movimiento y la energía que se está acumulando ahí, debe salir por algún sitio.

Sin embargo, el sismólogo de IGF, Unidad Michoacán de la UNAM, Miguel Ángel Santoyo, asegura que si bien hay posibilidad de que en dicha zona se acumule suficiente energía como para que se produzca un gran sismo, el cual podría no suceder, ya que gracias a diferentes estudios se ha descubierto que ocurren deslizamientos “asísmicos”, en la brecha lo que no produce sismos pero si relaja esfuerzos tectónicos.

Incluso, expertos en el tema como Vlad Manea y Marina Manea, piensan que el pasado sismo que afecto los estados de Oaxaca y Chiapas, que ocurrió cerca de la también Brecha de Tehuantepec, ayudó a liberar parte de la tensión que se había almacenado a lo largo del tiempo.