
El Wolverhampton Wanderers hizo oficial el regreso de Raúl Jiménez, quien firmó un contrato por dos temporadas para iniciar una segunda etapa con los Wolves, equipo en el que se convirtió en referente, goleador histórico y uno de los futbolistas más queridos por la afición del histórico Molineux Stadium.
Tras finalizar su vínculo con el Fulham, el canterano del Club América tomó la decisión de regresar al equipo que lo catapultó al reconocimiento internacional. A tres años de su salida, Jiménez vuelve a una institución que atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años, luego de consumar su descenso a la Championship, la segunda división del futbol inglés.
La misión será completamente distinta a la que encontró cuando llegó por primera vez en 2018. En aquella ocasión aterrizó en un club recién ascendido con hambre de competir entre los mejores; ahora regresa con el reto de devolverlo a la élite del futbol inglés. Su experiencia, liderazgo y conocimiento de la institución serán factores fundamentales para un equipo que buscará regresar cuanto antes a la Premier League.
Durante su primera etapa con Wolverhampton, el delantero mexicano construyó un legado que permanece intacto entre los aficionados. Disputó 166 partidos oficiales, anotó 57 goles y registró 28 asistencias, cifras que lo colocaron entre los futbolistas más importantes en la historia reciente de la institución.
Su impacto trascendió las estadísticas. Bajo el mando del portugués Nuno Espírito Santo, Jiménez se convirtió en la principal referencia ofensiva de un equipo que sorprendió al futbol inglés al competir de igual a igual frente a potencias como Manchester City, Liverpool, Chelsea, Arsenal y Manchester United. Además, fue pieza clave para conseguir clasificaciones consecutivas a competiciones europeas y protagonizar actuaciones memorables en la antigua Europa League.
Su rendimiento lo llevó a convertirse en el máximo goleador histórico de los Wolves en la era de la Premier League, consolidándose como una auténtica leyenda para la afición, que durante años mantuvo vivo el deseo de verlo nuevamente vestido con los colores oro y negro.
Ahora, con más experiencia y una carrera consolidada en Inglaterra, Raúl Jiménez vuelve a casa para escribir un nuevo capítulo. El reto es enorme, pero también lo es la conexión que existe entre el mexicano y una institución que nunca dejó de considerarlo uno de los suyos. En Wolverhampton saben que el camino de regreso a la élite no será sencillo, pero también saben que tienen de vuelta al hombre que alguna vez los hizo soñar.





