En el partido más parejo de las finales de la NBA 2017, Golden State Warriors superó en condición de visitante a los Cleveland Cavaliers, poniendo la serie 3-0 y a una victoria de poder coronarse como campeón.
Los locales, en una noche magistral de su superestrella LeBron James, no pudieron sostener su ventaja y cayeron en los últimos segundos del cuarto juego ante una ofensiva de su rival, Golden Satet.
Para Stephen Curry y Kevin Durant, el partido pareció más una defensa constante que un gran ataque. Desciende el trámite del tercer juego en los minutos finales del cuarto cuarto.
Ahora los de Golden State Warriors pueden ser campeones este viernes de ganar a los Cleveland Cavaliers nuevamente en condición de visita. Si logran hacer esto extenderán su racha de victorias durante los Playoffs 2017.