El Gobierno de Uganda anunció el cierre temporal de su frontera con la República Democrática del Congo (RDC) ante la propagación del brote de ébola detectado en territorio congoleño y que ya registra contagios en suelo ugandés. La medida entró en vigor de manera inmediata y busca contener el avance de la enfermedad en la región africana.
A través de un comunicado oficial, el Ministerio de Salud de Uganda explicó que la decisión responde al incremento de casos en el este de la RDC y al riesgo que representan los constantes movimientos transfronterizos entre ambos países.
Pese al cierre fronterizo, las autoridades aclararon que seguirán permitidas algunas operaciones esenciales, entre ellas el paso de equipos médicos autorizados, ayuda humanitaria, transporte de alimentos, mercancías y personal de seguridad, aunque bajo estrictos controles sanitarios.
Como parte de las nuevas disposiciones, todos los viajeros autorizados deberán someterse a revisiones médicas obligatorias, llenar formularios de rastreo y mantenerse bajo vigilancia epidemiológica permanente en los puntos de acceso.
Además, Uganda estableció un periodo obligatorio de autoaislamiento de 21 días para cualquier persona que regrese desde la República Democrática del Congo, con supervisión directa de las autoridades sanitarias y equipos de vigilancia locales.
El gobierno ugandés también ordenó reforzar las medidas preventivas en escuelas ubicadas en distritos fronterizos. Los planteles permanecerán abiertos, pero deberán monitorear diariamente durante tres semanas a estudiantes que hayan viajado recientemente desde el Congo.
Las autoridades sanitarias instruyeron además habilitar centros médicos especiales en las zonas limítrofes para aislar y revisar a menores que presenten síntomas compatibles con el virus, como fiebre o malestar general.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que hasta el 24 de mayo se contabilizaban al menos 906 casos sospechosos y 223 muertes sospechosas relacionadas con la epidemia declarada el pasado 15 de mayo en el este congoleño.
En Uganda ya se confirmaron siete contagios en Kampala, incluida una persona fallecida, identificada como un ciudadano congoleño que ingresó infectado al país.
La OMS advirtió que este brote representa un desafío adicional debido a que actualmente no existen vacunas ni tratamientos aprobados específicamente para la cepa Bundibugyo del ébola, cuya tasa de mortalidad puede alcanzar hasta el 50 por ciento.
El organismo internacional elevó recientemente el nivel de riesgo de “alto” a “muy alto” tanto para Uganda como para la RDC, mientras que otros diez países africanos permanecen en alerta por su cercanía geográfica con las zonas afectadas.






