Ucrania lanzó un nuevo ataque masivo con drones contra San Petersburgo, una de las ciudades más importantes de Rusia, apenas un día después de que el presidente Vladímir Putin rechazara la propuesta de diálogo directo planteada por Volodymyr Zelenskyy para buscar una salida al conflicto.
Las autoridades rusas activaron sistemas de defensa aérea y pidieron a la población permanecer en sus hogares mientras se desarrollaba la ofensiva. El gobernador de San Petersburgo, Alexander Beglov, advirtió además sobre posibles interrupciones en los servicios de internet móvil debido a las medidas de seguridad implementadas durante la emergencia.
Según el Ministerio de Defensa ruso, durante la noche fueron interceptados 376 drones ucranianos en distintas regiones del país. De ellos, 141 fueron derribados en la región de Leningrado, que rodea a San Petersburgo.
Zelenskyy aseguró que los objetivos incluyeron instalaciones relacionadas con la Marina rusa y una base militar ubicada en Kronstadt. De acuerdo con el mandatario ucraniano, los drones recorrieron cerca de mil kilómetros para alcanzar sus blancos.
El ataque representa una nueva demostración de la capacidad de Ucrania para llevar la guerra a territorio ruso, en momentos en que los enfrentamientos terrestres muestran pocos cambios significativos en el frente.






