Tregua de 10 días entre Israel y Líbano genera esperanza y dudas tras anuncio de Trump en medio de un conflicto que ha dejado miles de víctimas.

El acuerdo fue anunciado por el presidente de Donald Trump y entró en vigor con el objetivo de frenar temporalmente los enfrentamientos entre Israel y Líbano tras semanas de intensos bombardeos.

El pacto contempla una duración inicial de 10 días con posibilidad de extensión, además de permitir negociaciones para un acuerdo más amplio. Entre sus puntos clave, Israel mantiene el derecho a responder a amenazas, mientras que Líbano deberá impedir ataques de grupos armados como Hezbollah.

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu calificó el acuerdo como una oportunidad histórica, aunque dejó claro que sus tropas no se retirarán de ciertas zonas estratégicas en el sur libanés.

En contraste, dentro de Israel han surgido críticas, ya que el anuncio habría tomado por sorpresa incluso a miembros del gabinete de seguridad, generando dudas sobre su implementación.

En Líbano, la reacción fue distinta: miles de personas salieron a las calles a celebrar y comenzaron a regresar a sus hogares tras semanas de desplazamiento forzado.

Pese al alivio momentáneo, la continuidad de la tregua dependerá del cumplimiento de las condiciones y de la participación de actores clave en el conflicto.