Redacción/ El Nacional
Tras un enfrentamiento que se vivió dentro de un penal de Ciudad Victoria donde murieron siete personas, este jueves se trasladaron a 165 reos hacia el penal de Altamira, informó la Voceria de Seguridad.
Alrededor de las 12:00 horas del jueves comenzó el operativo de traslado de un total de 165 internos a reclusorios de otros municipios de la entidad, principalmente del penal de Altamira.

Decenas de personas, en su mayoría mujeres, estallaron en llanto al ver como se llevaban a sus familiares. Muchas se aferraron a la malla ciclónica en la puerta principal.
Desde un altavoz, elementos de la policía de Tamaulipas lanzaba una advertencia. “Retiren a los niños. Son medidas de seguridad”, se escuchaba.

Ante la negativa de los familiares, los uniformados lanzaron gas lacrimógeno y dispararon al suelo y el contingente encabezado por una patrulla de Fuerza Tamaulipas se abrió paso. Hubo humo, llanto, histeria y hasta un camarógrafo de televisión resultó golpeado.
Varias unidades de la corporación salieron custodia del autobús, en su interior los internos iban agachados.
“¡No puede ser, Dios mío!, ¿por qué se los llevan?”, “nos engañaron, nadie nos avisó que habría traslados”, eran algunos de los gritos de las mujeres que lloraban afuera del Centro de Ejecución de Sanciones (Cedes).
Otras personas corrían sin rumbo y algunas más intentaban organizarse: “Vamos a Derechos Humanos, que nos ayuden a tener información”, decían. Ya que el principal reclamo fue que los familiares suplicaban que les dieran la lista de los reclusos que serían enviados a otras prisiones y a donde los llevarían.
Esta operación de traslado ocurre a un día de un motín masivo en el Penal de Victoria que dejó un saldo mortal de siete muertos y 13 heridos.