Tensión en FIFA: dirigente Palestino rechaza saludo Israelí
El Congreso de la FIFA vivió un momento tenso tras el rechazo de saludo entre representantes de Palestina e Israel, evidenciando el conflicto político.

El presidente de la Asociación Palestina de Futbol, Jibril Rajoub, se negó a estrechar la mano de Basim Sheikh Suliman, vicepresidente de la federación israelí, en un episodio que volvió a evidenciar la tensión política que rodea al futbol internacional y que se trasladó directamente al escenario del Congreso de la FIFA.

El incidente tuvo lugar en el Centro de Convenciones de Vancouver, cuando ambos dirigentes fueron llamados al estrado por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino. Desde el primer momento, la distancia entre ambos fue notoria. No hubo acercamiento ni intención de cumplir con el protocolo, y tras un breve intercambio fuera de micrófonos, Rajoub decidió abandonar el escenario, dejando una imagen que rápidamente marcó el tono del encuentro.

Durante su intervención previa, el dirigente palestino reiteró su postura y exigió que el organismo rector del futbol mundial atienda las denuncias presentadas contra Israel. Las acusaciones se centran en presuntas violaciones a los estatutos de la FIFA, particularmente por permitir que clubes ubicados en asentamientos de Cisjordania participen en competiciones oficiales bajo su estructura. Pese a estos señalamientos, la FIFA resolvió meses atrás no aplicar sanciones, argumentando la complejidad jurídica y territorial del caso.

Lejos de cerrarse, el conflicto se encamina ahora hacia instancias legales. Rajoub confirmó que la Asociación Palestina llevará el caso ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo, buscando una resolución que siente precedente dentro del futbol internacional. En paralelo, la FIFA sí tomó medidas disciplinarias en otro frente, imponiendo una multa de 190 mil dólares a la federación israelí por conductas vinculadas a discriminación, abuso racista y violaciones al juego limpio.

En medio del altercado, Infantino intentó rebajar la tensión con un mensaje conciliador:

“Presidente Rajoub, vicepresidente Suliman, trabajemos juntos. Trabajemos juntos para dar esperanza a los niños”. dijo Infantino

Sin embargo, la respuesta del dirigente palestino dejó claro que las diferencias están lejos de resolverse:

“Israel debería ser sancionado por las violaciones de los estatutos de la FIFA y de los derechos humanos”. declaró Rajoub

El episodio en Vancouver no solo reflejó un desencuentro puntual, sino una disputa de fondo que sigue abierta y que trasciende lo deportivo, colocando a la FIFA en una posición delicada ante un conflicto que combina futbol, política y legislación internacional.