El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, acusó al empresario Elon Musk de intentar generar división social tras el asesinato de un estudiante en Southampton, un caso que ha provocado indignación y protestas en el país.

Las declaraciones surgieron después de que Musk publicara diversos mensajes en la red social X cuestionando la actuación policial y denunciando presuntos sesgos contra ciudadanos blancos en el Reino Unido.

Starmer defendió la necesidad de abordar el caso con responsabilidad y rechazó los intentos de utilizar la tragedia para profundizar tensiones sociales o políticas.

El líder laborista adelantó que sostendrá una reunión con la familia de la víctima y destacó el llamado de los familiares a evitar que el caso sea utilizado para promover el odio o la confrontación.