El selfie tomado por Cole Allen antes del intento de asesinato contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, forma parte de las pruebas presentadas por la fiscalía.
De acuerdo con documentos judiciales, el acusado se fotografió frente al espejo de su habitación en el hotel Washington Hilton aproximadamente 30 minutos antes del ataque.
En la imagen, Allen vestía ropa oscura y portaba armamento, incluyendo una pistola, cuchillos y municiones.
Las autoridades también incautaron una escopeta, una pistola calibre .38, además de diversas armas blancas al momento de su detención.
La fiscalía presentó estas evidencias ante un tribunal federal con el objetivo de mantener al acusado en prisión preventiva mientras enfrenta el proceso judicial.
Según las investigaciones, el ataque fue planeado durante semanas, incluyendo la reserva de una habitación en el mismo hotel donde se realizaría la Cena de Corresponsales.
El acusado, de 31 años, viajó desde California hasta Washington transportando armas, y habría dejado mensajes programados donde explicaba sus intenciones.
Allen enfrenta cargos por intento de asesinato y delitos relacionados con armas, por los que podría recibir cadena perpetua.





