Redacción/ El Nacional
No es un secreto que Puerto Rico es una apuesta arriesgada. La mayoría de su infraestructura quedó destruida por el huracán que golpeó a la isla el pasado 20 de septiembre. Solo el 23 por ciento de Puerto Rico tiene energía eléctrica en este momento, según la información del gobierno. Y una cuarta parte del país sigue sin agua corriente.

“Sabemos que somos los menos favoritos” dijo Manuel Laboy, secretario del Departamento de Desarrollo Económico y de Comercio de Puerto Rico.
Pero Puerto Rico quiere mostrar que puede recuperarse del duro golpe que recibió con el huracán María y además le vendría muy bien la inversión de 5.000 millones de dólares y los 50.000 empleos que se crearán gracias al llamado HQ2 de Amazon.
Incluso antes del devastador paso del huracán, la economía de este territorio estadounidense necesitaba un impulso. En medio de un recesión de 11 años, Puerto Rico se declaró en bancarrota en mayo pasado, la más grande a nivel municipal en la historia de Estados Unidos. La tasa de desempleo en la isla era más del doble de la tasa de Estados Unidos continental y muchos jóvenes buscan trabajo afuera de Puerto Rico.
Amazon informó este lunes que en total, 238 ciudades y regiones de Estados Unidos, México y Canadá se postularon para albergar el HQ2.






